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EL DEBATE, EN LAS SEDES |
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Aspecto parcial de la sede valenciana del PP durante el debate entre Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba. |
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La situación financiera de algunos de nuestros bancos se ha vuelto a colar en la actualidad haciéndose un hueco en toda la actualidad de este martes de campaña electoral tras el debate que protagonizaron en la noche del lunes Alfredo Pérez Rubalcaba y Mariano Rajoy. En este sentido, y tras todo lo escrito sobre la Caja Mediterráneo (CAM), ahora el Banco de Valencia está en el ojo del huracán, tanto que ya ha forzado la intervención del Gobierno. Así, la vicepresidenta económica, Elena Salgado, ha sugerido que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) aportará capital al Banco de Valencia si la intervención de la matriz de Bankia, que controla la entidad, es insuficiente para cubrir la "deficiencia" de fondos detectada. "En el Banco de Valencia hay en este momento una deficiencia que exigirá seguro una aportación de capital", admite Salgado.
"En primer lugar tendría que llevar a cabo esa aportación de capital la matriz de Bankia (el Banco Financiero y de Ahorro). En todo caso, el FROB tiene unas facultades y lo que no podemos hacer es tener una entidad financiera en nuestro sistema financiero que precisa de ayuda y esa ayuda no se le proporciona", ha asegurado la vicepresidenta económica. Eso sí, ha insistido en que se ha aprobado ya la ley que dispone que "cualquier problema que pueda haber en el sistema financiero que pudiera conducir a un déficit en el presupuesto será financiado por parte del fondo de garantía de depósitos, es decir, por el propio sistema. No va a haber ninguna pérdida ni ninguna necesidad de que los contribuyentes aporten dinero para financiar la reestructuración del sistema financiero. Se han aportado fondos pero esos fondos no le están costando nada al contribuyente, ni van a hacerlo en el futuro", ha querido en este aspecto enfatizar Salgado.
Y con la banca de nuevo en el disparadero, el debate electoral de la noche del lunes siguió vivo durante toda la jornada de este martes. La Comunidad Valenciana ha conseguido protagonismo "extra" por ser precisamente el candidato valenciano del PP, Esteban González Pons, el encargo de realizar la valoración global de la dirección nacional de su partido y por esas referencias que Pérez Rubalcaba realizó sobre la sanidad valenciana. En el PPCV, que acogieron con gran satisfacción el resultado final del debate, todo era optimismo. Una sensación que ni mucho menos se vivió parecida en la sede valenciana del PSPV, en la calle Blanquerías. Unos y otros quisieron ver el debate apostados en sus cuarteles generales.
Pero en la sociedad valenciana y murciana la satisfacción no era tal y más bien había cierta preocupación porque ninguno de los dos dirigentes habló una sola palabra sobre un asunto que preocupa y mucho al sureste español: las políticas del agua a aplicar. Ni una sola palabra sobre nuevas y necesarias infraestructuras hídricas, política en cuencas excedentarias, el futuro de los trasvases en marcha (Tajo-Segura, Júcar-Vinalopó) o qué iba ocurrir con el derogado Plan Hidrológico Nacional (PHN) y el ansiado trasvase de agua del Ebro. Cero alusiones y mucha preocupación en la Comunidad Valenciana y en la Región de Murcia.
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