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El Gobierno central sigue adelante con las prospecciones de hidrocarburos pese a la negativa de la sociedad y autoridades valencianas. |
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El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero asegura que la concesión de permisos de investigación de prospecciones de hidrocarburos frente a las costas valencianas "serán un aliciente para la actividad económica de forma compatible y complementaria con el resto de actividades de la zona mientras que desde el punto de vista nacional tienen un interés evidente de cara a nuestra seguridad de suministro", una nueva declaración de intenciones que camina en sentido contrario de la opinión pública valenciana, de las instituciones de la Comunidad y de los propios ayuntamientos afectados, entre los que se encuentre el socialista de Gandia que dirige José Manuel Orengo y que ya ha anunciado movilizaciones en contra de la decisión que ha impulsado el ministro de Industria, Miguel Sebastián.
Pese al rotundo rechazo, el Gobierno sigue adelante con su "hoja de ruta" para sembrar de plataformas petrolíferas el Golfo de Valencia y en una respuesta parlamentaria, sobre la concesión de permisos para realizar prospecciones, ha indicado que los permisos, "en ningún caso deben entenderse como una autorización automática de trabajos de prospección sino que cada trabajo específico, por ejemplo, sondeos o campañas sísmicas, debe ser autorizado con carácter previo por la Dirección General de Política Energética y Minas". Para "disfrazar" la decisión el Ejecutivo asegura que la autorización establece una batería de medidas de protección y de seguridad, así como todas aquellas prohibiciones que sean necesarias para evitar la afección a zonas sensibles o al turismo, pesca y demás actividades importantes en la zona.
El Gobierno ha señalado también que los permisos implicarán unas inversiones muy elevadas en un sector de alta tecnología con mucho potencial para generar trabajo y riqueza de una forma sostenible y compatible con el medioambiente, así como con el resto de actividades de la zona, especialmente el turismo y la pesca. Siguiendo con el capítulo de las justificaciones de un anuncio que genera enorme repulsa, el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero ha señalado que España depende en más del 99,75 por 100 de las importaciones de gas y petróleo del exterior, lo cual "nos hace vulnerables" frente a interrupciones de suministro que, por otra parte, "se concentra en áreas geopolíticamente inestables; como muestra, basta observar los acontecimientos de estas jornadas en el norte de África y Oriente Medio".
Sigue señalando que la adquisición del combustible "supone una enorme pérdida de recursos que, de otra manera, podrían destinarse a crear riqueza, actividad y empleo en España". Así, la exploración y producción de hidrocarburos presenta un "interés estratégico evidente", siempre que se "exija el máximo nivel de seguridad técnico y ambiental y siempre que las solicitudes de las empresas cumplan con todos los requisitos exigibles". Para descargarse responsabilidad el Gobierno dice que la exploración para hidrocarburos comenzó en el Golfo de Valencia en 1968, con lo que no se trata de una actividad nueva, donde los trabajos han sido intensos desde entonces con la perforación de más de 32 sondeos y la adquisición de 23.000 kilómetros de líneas sísmicas.
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